197El Juego del Ángel
posteado por Mrs. Morrison el 11 Junio, 2008

Fotografia de Francesc Català i Roca
El pasado fin de semana, devoré El Juego del Ángel. Novela de Ruiz Zafón que se configura como la segunda entrega de una tetralogía ambientada en la Barcelona de principios del siglo XX en el período que abarca entre la revolución indutrial hasta los años posteriores a la guerra civil española. No obstante, las dos primeras novelas de esta entrega, La Sombra del Viento y el Juego del Ángel, son historias independientes que tienen el mismo espacio y un tiempo similar y comparten algunos escenarios y personajes como la librería de Sempere e hijo, el cementerio de los libros olvidados y su guardián Isaac Monfort o el señor Gustavo Barceló.
El Juego del Ángel narra la historia de David Martín, un muchacho al que la vida sólo le ha regalado tragedias y desesperanza. Fue abandonado por su madre y se crió junto a un padre violento y analfabeto, hecho que marcó el camino hacia su verdadera vocación, ser escritor. Cuando su padre fallece, comienza a trabajar como niño de los recados en La Voz de la Industria donde encontrará protección bajo la figura de Don Pedro Vidal. De ese modo, comienza a escribir y recibe el encargo de una editorial para escribir una serie de novelas negras bajo el seudónimo de Ignatius B. Samson. Pronto su trabajo comienza a tener trascendencia, aunque él desea fervientemente escribir su gran novela. Un día, recibe un encargo de un extraño y misterioso editor francés llamado Andreas Corelli que le ofrece una fortuna por escribir un libro sin precedentes. Acepta y sin darse cuenta, también vende su alma en el trato.
Este es el comienzo de la novela. No creo que sea justo seguir desvelando detalles por si alguien no la ha leído aún. Si no les gustó La Sombra del Viento, no les aconsejo que lean la novela. Es más de lo mismo y con ello no quiero decir que sea mala, sino que aunda aún más en el universo Zafón. El autor ha conseguido encontrar un estilo particular con un marcado acento que recuerda a las novelas góticas, con párrafos cargados de descripciones, tramas enreversadas y lleno de fantasía y un misterio que me evoca a las novelas de Poe. Sin embargo, en el fondo se esconde una historia de amor y un anhelo por acariciar las grandes esperanzas, guiño que el autor hace a Dickens.
Antes de leer el libro, leí en internet que Ruiz Zafón había conseguido un estilo particular aunando lo mejor de Umberto Ecco, Borges y García Márquez. Después de leer las 667 páginas de las que consta la novela, puedo decir sin lugar a dudas que, a parte de que no es cierto, es una monstruosidad.
Aún no sé a ciencia cierta si me ha gustado más La Sombra del Viento o El Juego del Ángel. Aún no sé si me gusta la prosa de Ruiz Zafón, pero lo que es cierto es que, a mi juicio y siendo enemiga de los best sellers, creo que es una novela, que son dos novelas, que se han de leer.
Hay mucha gente que ha criticado al autor por vender tanto, en España claro, porque en el extranjero la crítica ha tachado su trabajo de excelente. Ruiz Zafón ha conseguido lo que no ha conseguido ningún escritor español, vender diez millones de ejemplares en 36 idiomas de La Sombra del Viento y sacar una tirada inicial de un millón de copias de El Juego del Ángel. Para hacernos una idea, vender ya cien mil ejemplares de un libro es todo un hito de notable trascendencia.
Llegados a este punto, y dentro del debate de si a los best sellers se les puede tratar como literatura seria, creo que eso carece de sentido siempre y cuando cualquier libro sirva para que seamos capaces de cultivar el hábito de la lectura en un país en el que coger un libro supone un sacrificio. Ya quisiera yo que los pequeños de mi casa abandonaran por un rato la televisión y la play en detrimento de un libro, fuera el que fuese. No todo el mundo puede leer literatura “seria” y sí todo el mundo debe acceder a la lectura.